No existe una máquina correcta para todos los casos. Presión, temperatura, material, profundidad, ruido y posibilidad de aislar la red determinan qué método aporta evidencia útil.
Ultrasonido y geófono
Son apropiados cuando el escape genera vibración transmisible. Funcionan mejor con presión suficiente, puntos de contacto y un ambiente que permita comparar señales.
Termografía
Ayuda a visualizar contrastes térmicos asociados al recorrido de agua caliente, evaporación o humedad. Requiere interpretar emisividad, climatización y usos recientes.
Gas trazador
Se considera cuando la red puede aislarse y la fuga es difícil de escuchar o está bajo losa o terreno. La preparación y el control de presión son parte esencial del procedimiento.
La mejor práctica es combinar evidencias
Un diagnóstico sólido explica por qué se eligió una técnica, qué condiciones podrían sesgarla y qué segunda evidencia respalda la zona propuesta.